son del maligno, v39 y el enemigo que sembró la mala hierba es el diablo. La cosecha representa el fin del mundo, y los que recogen la cosecha son los ángeles. v40 Así como la mala hierba se recoge y se echa al fuego para quemarla, así sucederá también al fin del mundo. v41 El Hijo del hombre mandará a sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros, y a los que practican el mal. v42 Los echarán en el horno encendido, y vendrán el llanto y la desesperación. v43 Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. Los que tienen oídos, oigan.
MEDITACIÓN
Jesús nos habla del mal, representado como la cizaña en la parábola, como una realidad que nos rodea a diario en nuestras vidas. A veces parecemos ignorar que el mal existe o parece que perdemos la capacidad de identificar los lugares o las formas en las que se manifiesta. El peligro de la sociedad actual consiste en trivializar el mal, justificarlo todo, aceptar nuevas versiones de la verdad. A veces parece que en la actualidad la gente no es capaz de ver el mal que nos rodea. Ante los juicios y anti-valores que nos propone la sociedad pos moderna parece que nos hemos puesto del lado del mal y hemos dejado de luchar por el bien. Para ponernos de parte del bien es importante que conozcamos el mensaje de Jesús y los valores del reino que Él mismo nos pide que construyamos. Es claro que debemos amar y ser misericordiosos, pero debemos tener cuidado de no entretenernos o distraernos con la presencia del mal, el cual se vuelve parte de la vida sin que nos demos cuenta. Ante las opciones que nos ofrece el mundo de hoy, es importante que nos mantengamos fuertes, que seamos consistentes y que nos apeguemos al ejemplo de Jesús para que no nos ataque la cizaña.
ORA:
Jesús amado, ayúdame a identificar las
semillas del mal que me rodean, ayúdame a distinguir entre lo bueno y lo malo,
entre lo que forma parte de los valores del Reino y entre lo que aparece para
destruirme y confundirme. Confío en ti, Señor.